8/9/16

Fue historia: Daniel Dobrik

Iniciamos una nueva sección, con la intención de hurgar (?) en el baúl de los recuerdos de nuestra querida institución. Y qué mejor que hacer retrospección con aquellos partidos, momentos curiosos o jugadores olvidados –o no tanto- que se fueron perdiendo con el paso de los años de la memoria del hincha benhurense. Quizás muchos los vieron pasearse por el verde césped del estadio Parque, quizás muchos otros no. Sabiendo de la existencia de algunas páginas, blogs, etc., que comentan hechos anecdóticos y rarezas de nuestro bendito fútbol argentino, creemos conveniente que la historia de Ben Hur también puede aportar interesantes especímenes futbolistas a esa lista. Ojo, la idea no es recordar sólo a aquellos que “fracasaron”, por así decirlo y sin querer herir sentimientos. También buscamos rememorar aquellos que dejaron su huella positivamente con la camiseta azul y blanca. Después de una breve reunión de directorio (?), decidimos empezar por un tal Daniel Gustavo Dobrik. Seguramente bastante reconocido en el mundillo “baldosero” pero que algunos raramente lo recuerdan en su paso por la ciudad de Rafaela y es allí donde apuntamos. Para hablar del Polaco -aunque su apellido sea eslovaco-, famoso por sus orígenes como centrodelantero en las inferiores del River de principios de los años '90 (donde compartió equipo y relegó a un tal Hernán Crespo), debemos remontarnos a mediados de 2005. La cuestión es que, luego del histórico ascenso a la Primera “B” Nacional en mayo de aquel año, Carlos Alberto Trullet debió rearmar el plantel para afrontar el nuevo desafío. La base del equipo campeón del Argentino “A” permanecía intacta, aún con las sensibles bajas de la Chancha Zárate y Miguel Monay. Con la delicada situación financiera del club, que ya no se podía esconder aún en las mieles de los éxitos deportivos del fútbol y del básquet, la dirigencia tuvo la difícil tarea de armar el rompecabezas para la nueva plantilla profesional. Y como ocurre casi siempre que debuta un equipo en una nueva categoría, el chamuyo (?) de los refuerzos de experiencia se propagó por todo barrio Parque Ilolay. “Si no tenés futbolistas con antecedentes en la B, descendés al toque”, muchos repetían. Y como aves de rapiña sobrevolando una presa, comenzaban los llamados de representantes para acercar jugadores. Con los mangos que se tenían, Ben Hur pudo traer a Biasotto, Pipo Desvaux, Alejandro Romay, Echagüe y el Máquina Giampietri, entre otros. Aunque hubo varios más apuntados -Diego Reynoso, Donatti, Silvio Duarte, Rezzonico, Imhoff-, uno de los primeros que llegaría sería nuestro personaje en cuestión: Dobrik. Con antecedentes penales en Huracán de Corrientes, Godoy Cruz y Aldosivi, más otros clubes del ascenso, el Polaco arribó para brindarle experiencia, quite y recuperación al nuevo mediocampo que pretendía armar Trullet. El Cabezón ya lo tenía apuntado desde el último Argentino “A”, donde Dobrik se había desempeñado como número 5 en Juventud Unida de San Luis. Pero el dato más importante era que don Carlos ya lo conocía de su breve paso como técnico del Tomba en el '99, pero omitió algo: el rubio volante se había hecho cada vez más picapiedra recio con el paso de los años. Y si bien para muchos mediocampistas el raspar es una virtud o condición sine qua non para desarrollar sus funciones, en el caso del Polaco comenzó a
jugarle en contra dada la extrema vehemencia con la cual aplicaba sus zancadillas a todo rival que se atreviese a pasar cerca. Por ende, era una fija su gran capacidad para recolectar tarjetas amarillas y rojas. Para la trascendental noche del debut del lunes 8 de agosto, Trullet decidió alistar a su característico 3-4-1-2 para desactivar el juego de Almagro, reciente descendido de la Primera división, y a la vez osar con un triunfo resonante. Uno de los que debía neutralizar la ofensiva tricolor era precisamente Dobrik. De movida, en la fría noche que azotó la cancha de Defensores de Belgrano, el Polaco intentó aplicar el “calor” de sus suelas a cuanto adversario se aproximara. Cuarenta y cinco minutos le bastaron para dejar su marca. Sería amonestado por el árbitro Pablo Giménez y sería calificado como el peor del partido por varios medios, entre ellos Crónica y Diario Popular que coincidieron con un lacerante “3”. Si bien Ben Hur había hecho agua por todos lados, Trullet sabía que Dobrik era una granada sin espoleta y en el entretiempo mandó al delantero Carlos Vicente -otro rookie- para suplantarlo. La BH ya iba 0-1 -gol de Villalba- y Almagro amenazaba con liquidar la historia. La respuesta futbolística nunca llegó en la segunda mitad y los de José Ingenieros firmarían la goleada con los tantos de Romano de palomita y Fernando Méndez de penal en el complemento. Sí, el mismo cremoso Méndez que vestiría la azul y blanca la temporada siguiente. En la semana, el Polaco acusaría algunos dolores y se perdería el estreno del Lobo ante Unión de Santa Fe en el remodelado estadio Parque. Sin nuestro homenajeado y el Cabezón Sánchez que todavía aguardaba la habilitación, Trullet debió improvisar un mediocampo con Fontana, Vaca, Romero y Echagüe. Aquel cotejo, recordado por las constantes mariconeadas de Bazán Vera un marco de público espectacular y un juego vibrante de ambos lados, será motivo de análisis (?) en algún otro momento. Retomando el hilo de la historia, Daniel Dobrik reaparecería en la tercera fecha del Apertura '05 en Salta ante Juventud Antoniana. En la tarde del domingo 21 de agosto de 2005, el gol en contra de Sergio Albornoz nos regalaba la inolvidable primer victoria en la segunda categoría de ascenso. Pero para no perder la costumbre, Trullet volvería a dejar afuera en el entretiempo al Polaco y en su lugar probaría con Facundo Rodríguez. ¿La novedad? Raúl Bertinotti se apiadó de nuestro protagonista estelar y no le mostró ninguna cartulina. A esa altura estaba más que claro que ya no entraría más en el gusto del entrenador de la BH. Trullet no quiso limpiarlo de una, pero en sus preferencias ya estaban por encima Sánchez y Rodríguez. De todas maneras, Dobrik se sentaría en el banco de relevos del Gigante de Alberdi el domingo siguiente, observando un nuevo triunfo de Ben Hur en la “B” ante nada más y nada menos que Belgrano de Córdoba. El Lobo había sumado seis puntos importantísimos de visitante y había encontrado un funcionamiento para hacer pie en la divisional. El Polaco, por su parte, recién volvería a firmar planilla la calurosa tarde del sábado 12 de noviembre, por la 15° fecha ante El Porvenir. Gracias a la ausencia por acumulación de amarillas de Rodríguez, el DT le dio una nueva oportunidad aunque sea para, nuevamente, mirar todo el partido sentadito en el banco de suplentes. Luego del aburrido empate frente a los de Gerli, Dobrik tuvo la chance de reaparecer como titular la jornada siguiente en Florencio Varela. Se venía una seguidilla de tres partidos -Defensa y Justicia, Huracán de Tres Arroyos entre semana y Ferro en Caballito- y Trullet necesitaba la mayor cantidad de jugadores disponibles para afrontarlos. La rotación propuesta por don Carlos lo llevó a ser doble “5” en tándem con Facundo Rodríguez y la experiencia sería poco feliz. Fue una tarde negra para el Lobo, sufriendo dos expulsiones (las dos primeras del campeonato) y cayendo merecidamente 2 a 0. También lo sería para el Polaco. No porque no haya sido uno de los que vieron la tarjeta roja, algo que resulta increíble con su prontuario, sino porque en otra flojísima actuación fue reemplazado a sólo once minutos de iniciado el match por Fernando Sánchez. Se dijo que se había vuelto a resentir de una lesión. La realidad es que desde aquel instante, la aventura de Dobrik en Rafaela pareció haber llegado a su fin. Aún con la gran cantidad de lesionados y sancionados -Bustos, Paz, Romay, Sánchez-, el volante sería borrado de la lista para los siguientes partidos. Ya sin lugar por Trullet, a principios de 2006 se desvincularía de Ben Hur y continuaría su carrera en el Deportivo Guaymallén de Mendoza que militaba el Torneo Argentino “C”. Más adelante, el Polaco trasladaría su jogo bonito temperamento por otros clubes cuyanos como Juventud Unida Universitario de San Luis y el Deportivo Maipú mendocino. Para cerrar, les dejamos esta declaración de Dobrik cuando, en 2004, amagó con retirarse del fútbol después de descender con Gimnasia y Esgrima de Mendoza. Ante la consulta del periodista de por qué había tomado tal resolución, nuestro homenajeado detalló: “Ante tantos errores, tantos problemas por el tema de las expulsiones en este último tiempo uno se puso a pensar y tomó esta decisión, que es irrevocable. Ya no quiero seguir perjudicando a mis compañeros en el club que me toque. Prefiero el perfil bajo y terminar bien”. Podemos concluir que su paso por barrio Parque Ilolay pasó desapercibido, dejando en su haber sólo 101 minutos jugados y una tarjeta amarilla. Aunque nunca traicionó su estilo.

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